“Son amantes, pero él está casado”: la fuerte información que revelaron en el programa de Mariana Fabbiani

Una investigación judicial puede cambiar de rumbo en cuestión de horas, y eso es exactamente lo que ocurrió con el escándalo por el uso ilegal de fentanilo y propofol. Lo que parecía un caso grave pero acotado comenzó a transformarse en una historia llena de relaciones ocultas, sospechas y posibles redes internas. En televisión, nuevas revelaciones encendieron aún más la polémica y dejaron al público con muchas preguntas sin respuesta.

Durante el programa de Mariana Fabbiani, el periodista Martín Candalaft aportó información que generó un verdadero revuelo. Según explicó al aire: “Aparecen dos personajes; un médico anestesista muy importante, del Hospital Italiano, Hernán, y una residente de tercer año, Delfina L. Por supuesto tenemos los apellidos, no los vamos a decir por una cuestión legal. Ellos dos, según lo que sospecha la justicia, son amantes”.

El dato no sería un simple detalle personal. Lejos de eso, podría convertirse en una pieza clave dentro de la investigación judicial. Candalaft remarcó la importancia del vínculo entre ambos: “Este no es un dato simplemente de color, y ahora van a ver por qué, la justicia sospecha que ellos dos serían los que robaban el fentanilo y el propofol. Él está casado, por eso son amantes. ¿Para qué lo robarían? Hay tres razones”.

Las hipótesis planteadas abren un escenario preocupante. La primera apunta directamente al consumo propio de estas sustancias: “La primera, para drogarse ellos con el propofol y fentanilo”, explicó el periodista, dejando entrever que el uso indebido podría estar más extendido de lo imaginado.
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Sin embargo, la investigación no se detiene ahí. Existe otra posibilidad que genera inquietud dentro del ámbito médico: “Para dárselo a otros médicos, como podría ser el caso de Alejandro Salazar, no lo sabemos”. Esta línea de investigación sugiere que el problema podría involucrar a más profesionales y no tratarse de hechos aislados.
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El punto más alarmante llegó con la tercera hipótesis, que encendió todas las alarmas: “Y la más peligrosa de todas, para realizar la propofest”. El término hace referencia a supuestas fiestas clandestinas donde se consumirían estos anestésicos, lo que añade un componente todavía más grave al caso.

 

Mientras la Justicia continúa avanzando, el escándalo deja de ser solo un tema de drogas para transformarse en una posible trama interna dentro del sistema sanitario.

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