Una separación sin peleas, pero con mucho dolor
El actor Nazareno Casero confesó su presente sentimental con total sinceridad. “Y… no es fácil. Estoy recientemente separado, pero la verdad es que no puedo hablar mal ni decir nada malo de ella, porque yo la sigo queriendo”. Sus palabras reflejan el momento sensible que atraviesa, dejando en claro que la decisión no estuvo marcada por conflictos graves.

Durante la charla, también aclaró detalles sobre su ex pareja y la vida que llevaban. “En Italia no, en España estaba viviendo. Estuvimos juntos seis años y la verdad que no son tiempos fáciles ni sencillos, porque estoy recientemente separado y bueno, hay cosas que cuestan y que duelen, pero acá estoy”.
El actor explicó que la relación enfrentó dos obstáculos muy complejos al mismo tiempo. “A nosotros -remarcó Casero- nos pasaron las dos peores cosas que le pueden pasar a una pareja. Una es la distancia, que es tremendo, y la otra es que cuando nos veíamos estábamos todo el tiempo juntos y eso también es bravo”.
Lejos de hablar de discusiones o escándalos, insistió en que la ruptura fue consecuencia del contexto y las decisiones de vida de ambos. “No existió un conflicto importante ni una discusión definitiva. Se dio, y ya”.
La distancia terminó siendo el obstáculo imposible de superar. “El tema es que si queríamos seguir, si ella venía acá tenía que dejar todas las cosas que tiene en Madrid, que para ella son muy importantes y no da, y a mi me pasaba lo mismo. Debería dejar toda la vida armada que tengo acá… y tampoco quiero”.
Con evidente tristeza, volvió a remarcar que el cariño sigue intacto. “No hubo una pelea fuerte y bueno, yo la sigo queriendo”.
Separarse enamorado no es sencillo y él lo dejó claro. “Y sí, cuesta muchísimo”. Incluso cuando le sugirieron buscar una pelea para facilitar el duelo, respondió con firmeza: “No, prefiero no hacerlo para honrar el tiempo que estuvimos juntos”.
Así, el actor atraviesa una etapa de duelo emocional, demostrando que incluso los vínculos más fuertes pueden verse afectados por la distancia y los proyectos personales. Una historia que termina sin escándalos, pero con sentimientos que todavía siguen muy presentes.