Con la llegada de marzo, la televisión argentina empieza a mostrar uno de sus momentos más competitivos del año. Con las grillas ya acomodadas y los programas fuertes en pantalla, el encendido televisivo suele subir y las señales buscan quedarse con el liderazgo del rating en una pelea cada vez más ajustada.
Ese escenario se vio reflejado con claridad este miércoles 11 de marzo, cuando varios de los ciclos más populares del prime time volvieron a enfrentarse cara a cara. Sin embargo, la sorpresa de la noche llegó de la mano de un programa que logró su mejor marca desde su debut y cambió el ranking del día.
Gran Hermano sorprendió en el rating y dejó atrás a MasterChef
El gran ganador de la jornada fue Gran Hermano, que tuvo una gala cargada de tensión con la expulsión de Carmiña, un momento que generó enorme expectativa entre los seguidores del reality.
La polémica salida de la participante provocó un fuerte interés del público y eso se reflejó directamente en los números de audiencia. El programa alcanzó un pico final de 17.2 puntos de rating, convirtiéndose en lo más visto de todo el día y marcando su cifra más alta desde el estreno de la temporada.

De esta manera, el reality de Telefe logró quitarle el primer puesto a Wanda Nara, que con su ya clásico MasterChef Celebrity volvió a conseguir un buen desempeño, aunque esta vez no logró liderar la jornada.
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El ciclo culinario alcanzó un pico de 16.1 puntos, un número sólido para el prime time, pero insuficiente para superar la fuerte gala del reality.
En El Trece, en tanto, la noche volvió a ser más complicada en términos de audiencia. “Es mi sueño”, el programa que conduce Guido Kaczka, registró 5.4 puntos, mostrando nuevamente una baja en comparación con sus primeras emisiones.
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Por el lado de América TV, uno de los ciclos que logró destacarse fue LAM, el programa de espectáculos conducido por Ángel de Brito. El envío alcanzó un excelente pico de 5 puntos, impulsado por la presencia de Tomy, el último eliminado de Gran Hermano, cuya visita generó gran interés entre los fanáticos del reality.

Así, la noche televisiva dejó un dato claro: cuando Gran Hermano tiene una gala fuerte, el rating responde. Y esta vez, con una expulsión cargada de polémica, el reality volvió a demostrar que sigue siendo uno de los grandes motores de audiencia de la televisión argentina.