Dolor en la televisión: murió un reconocido humorista tras un difícil momento de salud
El mundo del humor colombiano atraviesa un profundo momento de tristeza. A los 85 años murió Alfonso Lizarazo, una de las figuras fundamentales de la televisión y la radio de Colombia, cuya trayectoria quedó ligada para siempre a uno de los grandes clásicos del entretenimiento del país.
El histórico conductor falleció en su residencia de Barranquilla luego de atravesar un prolongado cuadro de salud. Su partida generó una inmediata ola de mensajes de despedida entre colegas, artistas y personalidades que compartieron distintos momentos de su extensa carrera.
Murió Alfonso Lizarazo, una figura histórica del humor colombiano
La noticia comenzó a circular públicamente a través del reconocido humorista Don Jediondo, quien utilizó sus redes sociales para recordar al comunicador y expresar su dolor por la pérdida. “Su partida es una gran pérdida para el humor colombiano. Mi abrazo de solidaridad para su familia y para todos los compañeros del programa que por muchos años disfrutamos de sus enseñanzas, su carisma y su don de gente. Descansa en paz don Alfonso”.

Con el correr de las horas, distintos medios colombianos confirmaron el fallecimiento y comenzaron a conocerse más detalles sobre el difícil momento que atravesaba Lizarazo. En los últimos meses había sufrido diferentes complicaciones de salud, hasta que finalmente su estado se agravó.
Para varias generaciones de colombianos, su nombre está directamente relacionado con Sábados Felices, el histórico programa de humor que se convirtió en una verdadera institución de la televisión local. Lizarazo estuvo al frente del ciclo durante 26 años y fue una pieza fundamental para darle identidad al formato.
El programa, que lleva más de cinco décadas de historia, se transformó en un espacio familiar seguido por millones de espectadores. Durante la etapa en la que Lizarazo estuvo al frente, además, surgieron y se consolidaron algunos de los humoristas más reconocidos de Colombia, entre ellos Jaime “El Flaco” Agudelo, Hugo Patiño, Carlos “El Mocho” Sánchez, Heriberto Sandoval y Enrique Colavizza.
Su aporte no se limitó solamente a la conducción. Su capacidad para descubrir nuevos talentos y su particular manera de entender el entretenimiento familiar fueron determinantes para que el ciclo pudiera atravesar distintas épocas y mantenerse como uno de los grandes referentes del humor colombiano.
La carrera de Lizarazo había comenzado mucho antes de convertirse en una estrella de la pantalla. Nació el 29 de diciembre de 1940 en Bucaramanga y dio sus primeros pasos en los medios trabajando como operador de controles en Caracol Radio. Con el tiempo, asumió nuevos desafíos y llegó a dirigir Radio 15, una emisora que tuvo un papel importante en el desarrollo de la radio musical juvenil del país.
Su llegada a la televisión se produjo el 5 de febrero de 1972, cuando debutó con Campeones de la Risa. Aquel proyecto sería el punto de partida de una historia que posteriormente desembocaría en Sábados Felices, convirtiéndolo en uno de los nombres más importantes del humor televisivo colombiano.
Además de su recorrido frente a las cámaras, Lizarazo también dejó su huella en otros ámbitos. Participó en la creación y desarrollo del Festival Internacional del Humor, se involucró en iniciativas filantrópicas y también tuvo participación en la política.
Con su muerte, Colombia pierde a uno de los grandes referentes de su historia televisiva. Su legado, sin embargo, permanece en los programas que ayudó a construir, en los artistas que impulsó y, especialmente, en las generaciones que crecieron disfrutando de su particular manera de hacer humor.