La familia Icardi volvió a quedar en el centro de la escena mediática, pero esta vez no por un gol ni por un escándalo sentimental, sino por una declaración que sacudió todo. En una entrevista televisiva que no pasó desapercibida, Guido Icardi rompió el silencio y habló sin filtros sobre su distante relación con su hermano, el futbolista Mauro Icardi. El resultado fue un testimonio cargado de dolor, ironía y frases contundentes que dejaron en evidencia que la interna familiar está lejos de resolverse.
Guido Icardi habló en Infama y fue durísimo contra Mauro Icardi: “Le damos vergüenza”
Invitado al programa Infama, conducido por Marcela Tauro en América TV, Guido decidió enfrentar el tema que hace tiempo genera rumores. No esquivó ninguna pregunta y dejó en claro que el vínculo con el delantero atraviesa uno de sus peores momentos.
Uno de los pasajes más fuertes de la entrevista fue cuando contó qué ocurrió tras intentar acercarse en una fecha especial. Guido reveló que saludó a Mauro para su cumpleaños, pero la respuesta nunca llegó. “Creo que me clavó el visto”, disparó, dejando entrever una mezcla de decepción y resignación. Según explicó, habían tenido pequeños acercamientos previos, pero ese gesto volvió a enfriar cualquier posibilidad de recomponer la relación.
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En otro tramo de la charla, también se refirió a la imagen que tiempo atrás generó revuelo en redes sociales: una foto junto a Maxi López y la actual pareja de Wanda Nara, Martín Migueles. Para muchos, aquella postal fue interpretada como una provocación directa al futbolista. Sin embargo, Guido fue tajante: “Yo fui a conocer a mis sobrinas”, aseguró. Y agregó, restándole dramatismo a la polémica: “Si usaron la foto para mojarle la oreja a mi hermano, la verdad a mí me da igual”.
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Pero la frase que más resonó en el estudio y en redes fue su reflexión sobre el motivo del alejamiento. Sin rodeos, lanzó una hipótesis tan cruda como dolorosa: “No tenemos ninguna razón como para que esté enojado con nosotros… quizás le damos vergüenza. Es triste pensarlo, pero no tengo otra respuesta”.
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Lejos de quedarse ahí, Guido sumó otra posibilidad que encendió aún más el debate: “No sé si será… el éxito se le subió”. Una frase que apunta directamente al impacto que la fama y la exposición podrían haber tenido en la dinámica familiar.
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Además, dejó en claro que el distanciamiento no es un conflicto aislado entre hermanos. Según contó, la relación con su padre también está quebrada: “Con mi papá no habla desde hace un par de meses también”, reveló, dejando en evidencia que la fractura atraviesa a todo el núcleo familiar.
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Consultado sobre la personalidad de Mauro, Guido fue directo. Confirmó que es celoso y que disfruta de la exposición mediática: “Le gusta el éxito, que se hable, ser el centro de atención”, explicó. Aun así, marcó un límite al aclarar que los detalles de su matrimonio pertenecen al ámbito privado y solo los protagonistas conocen la verdad completa.
Pese a la dureza de sus palabras, el tono final no fue de enojo sino de deseo de paz. Guido expresó con claridad qué espera para el futuro inmediato de su hermano: “Quiero que se termine su problema mediático, que se pueda divorciar en buenos términos y que se termine todo el circo que hay armado”.
La interna familiar sigue abierta y sin resolución a la vista. Mientras tanto, cada declaración suma un nuevo capítulo a una historia que ya dejó de ser un simple rumor. La pregunta que queda flotando es si habrá espacio para la reconciliación o si la distancia entre los Icardi seguirá creciendo frente a la mirada pública.