Rating del viernes: Luego de haber dicho que “no la quería invitar a su programa”, Carmiña terminó dándole la mejor noticia a Georgina Barbarossa

La polémica que rodea a Carmiña Masi tras su expulsión de Gran Hermano sigue sumando capítulos. Luego del escándalo que provocaron sus dichos racistas contra Mavinga, la ex participante decidió dar la cara públicamente y asistir a uno de los programas más comentados de la mañana televisiva. Lo llamativo es que su presencia ocurrió justo después de que la propia conductora asegurara que no quería tenerla como invitada en su ciclo.

Sin embargo, la televisión muchas veces sorprende. Este viernes, Carmiña apareció en el programa de Georgina Barbarossa para explicar lo ocurrido dentro de la casa y pedir disculpas en vivo. Lejos de ser una entrevista tranquila, el clima fue tenso, cargado de debates y cruces, especialmente con algunos panelistas que no dudaron en cuestionarla.
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Uno de los momentos más picantes del programa ocurrió cuando Romina Uhrig confrontó a la ex participante por sus comentarios, generando un fuerte intercambio que mantuvo a todos atentos en el estudio. Mientras el debate subía de tono, también lo hacía el interés del público frente a la pantalla.
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De hecho, el impacto se reflejó directamente en los números de audiencia. En medio del escándalo televisivo, el programa de Georgina Barbarossa alcanzó un arrasador rating de 5.6 puntos, logrando duplicar a su competencia directa: el programa Puro Show de El Trece, que en ese mismo horario marcaba apenas 2.2 puntos.

Carmiña se arrodilló en el programa de Georgina

El momento más impactante de la mañana llegó cuando la ex participante decidió llevar su pedido de disculpas a un nivel inesperado. En pleno programa en vivo, Carmiña se arrodilló frente a las cámaras mientras intentaba demostrar arrepentimiento por lo ocurrido.

En ese contexto, expresó con firmeza: “Si quieren que me arrodille, lo hago No sé qué más quieren…¿que me humille? Ya pedí 40 mil veces disculpas, lo haré las veces que sean necesarias, pero si buscan que llore, no lo voy a hacer”.
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Sus palabras generaron reacciones encontradas tanto en el estudio como en las redes sociales. Mientras algunos consideraron que se trató de un gesto de arrepentimiento genuino, otros sostuvieron que el pedido de disculpas llegó demasiado tarde luego del impacto que tuvieron sus declaraciones dentro del reality.

Más allá del cruce televisivo, Carmiña también se mostró preocupada por lo que vendrá después de este episodio. La repercusión del escándalo no solo se sintió en Argentina, sino también en su país de origen. Con visible inquietud, reconoció: “Yo no sé siquiera si voy a tener trabajo cuando vuelva a Paraguay después de todo esto. Pero reconozco mi error”.

 

Así, lo que comenzó como una polémica dentro de la casa de Gran Hermano terminó convirtiéndose en uno de los momentos televisivos más comentados de la semana, con un fuerte impacto tanto en la pantalla como en la opinión pública.

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