Desde hace tiempo circulan versiones de un quiebre dentro del clan Sabatini, alimentadas por la ausencia de la ex tenista en momentos clave. La boda de Oriana con Paulo Dybala ya había despertado sospechas, y ahora la llegada de su hija volvió a poner el foco en la relación familiar.
Durante una entrevista televisiva le preguntaron directamente: “¿Te mandó mensajes tu tía?”. La respuesta fue contundente y sin vueltas: “No me escribió”. Lejos de querer profundizar en la polémica, la artista agregó: “Me da mucha fiaca hablar de esto, lo dije mil veces, porque no es mi tema y me aburre. Siempre te voy a dar la misma respuesta”.
Una distancia que no deja de crecer
Las declaraciones no terminaron ahí. En otra entrevista, Oriana volvió a referirse al vínculo con su tía y dejó en claro cómo se siente ante la situación actual. “A mi no me pasó nada, no tengo ningún problema con ella”, aseguró, intentando despegarse de cualquier conflicto directo.
Sin embargo, la cantante dejó abierta la puerta a una reconciliación, aunque con una frase que llamó la atención: “No tengo nada que plantear”. Sus palabras reflejan una postura de distancia emocional y una clara intención de no hacerse cargo del conflicto.
El momento más impactante llegó cuando reveló cómo se produjo el corte definitivo en la relación: “No hablamos más pero no por decisión mío. No es un problema mío”. La frase encendió las especulaciones y volvió a poner el foco en la interna familiar.
Ante la consulta sobre si le gustaría reencontrarse con la ex tenista, Oriana fue sincera y dejó otra definición fuerte: “Quiero ver a las personas que tienen ganas de verme, no sé cómo viene de su lado. Pregúntenle a ella”.
El silencio del otro lado y la firmeza de sus palabras dejaron en evidencia que la distancia sigue intacta. Por ahora, la reconciliación parece lejana y el tema continúa generando repercusión cada vez que vuelve a salir a la luz.