El presente de Gran Hermano: Generación Dorada está muy lejos de las expectativas con las que comenzó la temporada. Lo que en un principio prometía ser una edición capaz de recuperar el entusiasmo del público gracias a la presencia de figuras reconocidas y exparticipantes históricos, hoy atraviesa un momento complejo en materia de audiencia.
Con el correr de las semanas, el interés por el reality fue disminuyendo de manera constante y eso comenzó a reflejarse en las mediciones. De hecho, julio estuvo marcado por reiteradas jornadas con menos de 10 puntos de rating, un escenario que hace apenas un año parecía difícil de imaginar para uno de los formatos más exitosos de Telefe.
Telefe sorprendió con un cambio en la programación de Gran Hermano
En ese contexto, el canal tomó una determinación que no pasó desapercibida. Luego de la emisión de La Peña del Morfi, Telefe optó por programar una repetición de Escape Perfecto y dejó fuera de la grilla a Espiando la Casa de Gran Hermano, el tradicional segmento que muestra en vivo la convivencia de los participantes fuera de las galas principales.

La decisión llamó rápidamente la atención entre los seguidores del programa, ya que ese espacio suele ser uno de los contenidos habituales de los domingos. Para muchos fanáticos, el cambio representa una muestra de que la señal reconoce la pérdida de interés que viene registrando esta edición en comparación con las temporadas anteriores.
Cuando el reality fue anunciado, la expectativa era muy alta. La incorporación de celebridades y de recordados exjugadores generó curiosidad entre el público, que imaginaba una competencia diferente. Sin embargo, con el avance del certamen, distintas decisiones de la producción no terminaron de convencer a la audiencia, que poco a poco fue dejando de seguir el ciclo.
Los números acompañan esa tendencia. En la emisión central de este domingo 26 de julio, la tradicional cena de nominados registró apenas 8,9 puntos de rating, una cifra que refleja el delicado presente del programa y que hubiera resultado impensada durante el fenómeno que vivía el reality apenas un año atrás.

Ahora, la gran incógnita pasa por saber si esta modificación en la programación será un hecho aislado o si Telefe continuará implementando cambios para intentar sostener el interés de un ciclo que, a pocas semanas de la final, enfrenta uno de los momentos más difíciles de la temporada.